Implantes cerebrales y trastorno bipolar: entre la esperanza y la ciencia ficción

Creo que nunca podremos ser inmortales. Dejando de lado que tal cosa sea deseable o no, estoy convencido que la caducidad es parte de nuestra esencia y que, por mucho que nos esforcemos, tan solo conseguiremos estirar la longitud de la vida humana, y eso con dudosos resultados, al menos en lo que a calidad de vida se refiere.