Esta entrada no pretende sustituir a un psiquiatra ni servir para que nadie se diagnostique a sí mismo.
El trastorno bipolar es una enfermedad compleja y su diagnóstico debe hacerlo un profesional de salud mental. Dicho esto, también creo que hace falta información clara, básica y comprensible. Porque muchas personas llegan al diagnóstico tarde, confundidas, asustadas o después de haber recibido explicaciones parciales durante años.
Por eso esta página quiere ser una primera orientación: qué es el trastorno bipolar, qué tipos existen, qué síntomas pueden aparecer, cómo se diagnostica y qué papel tiene el tratamiento.
Qué es el trastorno bipolar
El trastorno bipolar, también llamado a veces TAB o trastorno afectivo bipolar, es una enfermedad mental que afecta al estado de ánimo, la energía, el sueño, la actividad, la conducta y la forma de pensar.
No consiste simplemente en tener cambios de humor. Todo el mundo tiene días mejores y peores. En el trastorno bipolar aparecen episodios de alteración del ánimo mucho más intensos, duraderos y con consecuencias importantes para la vida de la persona.
Estos episodios pueden ser depresivos, hipomaníacos, maníacos o mixtos.
Episodios depresivos
En una fase depresiva, la persona puede sentirse profundamente triste, vacía, sin esperanza, sin energía o sin interés por casi nada.
También pueden aparecer problemas de sueño, dificultad para concentrarse, sensación de culpa, lentitud, aislamiento, pérdida de autoestima y pensamientos de muerte o suicidio.
No es pereza. No es falta de voluntad. No es simplemente estar bajo de ánimo. Una depresión bipolar puede ser muy incapacitante.
Hipomanía y manía
La hipomanía es una elevación del ánimo o de la energía menos intensa que la manía, pero aun así puede afectar mucho a la vida.
La persona puede dormir menos, hablar más, sentirse especialmente capaz, tener muchas ideas, iniciar proyectos, estar más sociable, más irritable o más impulsiva.
La manía es más grave. Puede alterar claramente el juicio, provocar conductas de riesgo, gastos excesivos, conflictos, desinhibición, irritabilidad intensa o sensación de poder con todo. En algunos casos puede haber síntomas psicóticos, como delirios o alucinaciones.
Una fase maníaca no es estar alegre. Es una alteración seria que puede requerir atención urgente.
Episodios mixtos
En los episodios mixtos pueden aparecer al mismo tiempo síntomas depresivos y síntomas de activación.
Por ejemplo: mucha angustia, pensamientos acelerados, irritabilidad, insomnio, desesperanza y agitación. Son estados especialmente difíciles de vivir y pueden aumentar el riesgo de conductas impulsivas o de ideación suicida.
Tipos de trastorno bipolar
De forma muy resumida, suelen distinguirse varios tipos principales:
- Trastorno bipolar tipo I: se caracteriza por la presencia de al menos un episodio maníaco. También pueden aparecer episodios depresivos, aunque no siempre son necesarios para el diagnóstico.
- Trastorno bipolar tipo II: se caracteriza por episodios depresivos y episodios hipomaníacos, sin episodios maníacos completos.
- Ciclotimia: presenta oscilaciones del ánimo con síntomas depresivos e hipomaníacos más leves, pero persistentes en el tiempo.
- Otros trastornos bipolares relacionados: se usan cuando hay síntomas del espectro bipolar que no encajan exactamente en las categorías anteriores.
Además, algunas personas pueden presentar ciclos rápidos, es decir, varios episodios anímicos en un mismo año.
Por qué puede tardar en diagnosticarse
El diagnóstico del trastorno bipolar puede ser difícil.
Muchas personas consultan por primera vez durante una depresión, no durante una hipomanía o una manía. Si la parte “alta” del trastorno no se detecta, es fácil que durante años se piense solo en depresión, ansiedad u otros problemas.
También ocurre que algunas hipomanías se viven como periodos de productividad, energía o bienestar, y la persona no las identifica como algo clínicamente importante.
Por eso es tan relevante contar al psiquiatra no solo cómo son las bajadas, sino también si ha habido etapas de menos sueño, más energía, impulsividad, verborrea, gastos, irritabilidad, sensación de grandiosidad o decisiones poco habituales.
Cómo se diagnostica
El diagnóstico suele hacerse mediante una evaluación clínica: historia personal, síntomas, duración de los episodios, antecedentes familiares, tratamientos previos y evolución a lo largo del tiempo.
A veces también se solicitan pruebas médicas para descartar otros problemas que puedan parecerse o influir en el estado de ánimo.
El diagnóstico no debería basarse en un test rápido de internet ni en una impresión aislada. Hace falta una mirada profesional y, muchas veces, tiempo suficiente para entender bien el patrón de la enfermedad.
Tratamiento
El trastorno bipolar suele requerir tratamiento a largo plazo.
El tratamiento puede incluir medicación, psicoterapia, psicoeducación, seguimiento médico, hábitos de sueño estables, reducción del estrés, apoyo familiar y prevención de recaídas.
Los fármacos más utilizados pueden incluir estabilizadores del ánimo, antipsicóticos y otros medicamentos según el caso. En la depresión bipolar, los antidepresivos deben manejarse con especial cuidado y siempre bajo supervisión médica, porque en algunas personas pueden favorecer una subida o ciclos rápidos.
No conviene suspender medicación por cuenta propia. Si un tratamiento produce efectos secundarios o no funciona bien, lo razonable es hablarlo con el psiquiatra y ajustar el plan de forma segura.
Se puede vivir mejor
El trastorno bipolar puede ser duro, pero no significa que la vida quede cancelada.
Muchas personas consiguen estabilidad, trabajan, tienen relaciones, escriben, crean, cuidan, estudian, forman familias y construyen vidas valiosas.
Pero la estabilidad suele requerir conocimiento de la enfermedad, tratamiento, regularidad, apoyo y cierta humildad para pedir ayuda antes de que una crisis avance demasiado.
Cuándo pedir ayuda urgente
Conviene pedir ayuda urgente si aparecen ideas de suicidio, sensación de no poder mantenerse a salvo, síntomas psicóticos, conducta muy desorganizada, insomnio grave con aceleración, impulsividad peligrosa o riesgo para uno mismo o para otras personas.
En España, ante una emergencia vital hay que llamar al 112. Si hay ideación suicida o riesgo de conducta suicida, también existe la línea 024, gratuita, confidencial y disponible todos los días del año.
Recursos fiables para ampliar información
Si quieres leer más, conviene acudir a páginas fiables y evitar contenidos alarmistas, simplistas o milagrosos.
- MedlinePlus: trastorno bipolar.
- NIMH: trastorno bipolar.
- Organización Mundial de la Salud: trastorno bipolar.
- Mayo Clinic: síntomas y causas del trastorno bipolar.
- Hospital Clínic de Barcelona: trastorno bipolar.
- Ministerio de Sanidad: línea 024 de atención a la conducta suicida.
Una última idea
Informarse ayuda, pero no sustituye al tratamiento.
El conocimiento puede reducir el miedo, mejorar la relación con el diagnóstico y ayudar a detectar señales de alarma. Pero si sospechas que puedes tener trastorno bipolar, o si ya lo tienes diagnosticado y estás atravesando una fase difícil, lo más importante es buscar ayuda profesional.
El trastorno bipolar no se arregla con voluntad ni con frases bonitas. Pero con tratamiento, apoyo y aprendizaje, muchas personas pueden vivir bastante mejor.



7 respuestas
Muchisimas gracias! Esta informacion es un faro para un naufrago a la deriva.
Mucho ánimo Flor. Yo al igual que tú, me considero un «náufrago a la deriva»
Hola, Flor.
Es el piropo más bonito que me podrías decir. Es un poco exagerado, pero gracias, de verdad.
Si te puedo ayudar en algo, no dudes en decírmelo.
Un saludo cariñoso.
Hola Carlos
Soy Toñi, hicimos los talleres del UBIP
Estoy pasando por una depresión con mucha angustia
El tranquilizante no me hace nada
Estoy pensando ir a nuestra señora de la paz que me den otro
Mi familia no comprende lo que estoy pasando
Hola Toñi,
Disculpa la tardanza en la contestación, pero es que he estado realmente muy ocupado últimamente.
Es un placer saber de ti, aunque lamento mucho que estés pasando por una depresión tan angustiante. Entiendo que este puede ser un momento extremadamente difícil.
Si el tranquilizante que te han recetado no está siendo efectivo, es fundamental que lo comuniques a tu psiquiatra. Explícale cómo te sientes y los efectos de la medicación. Es importante encontrar el tratamiento adecuado para ti, y solo él podrá evaluar y ajustar tu tratamiento según sea necesario.
En cuanto a tu familia, puede ser difícil para ellos comprender completamente lo que estás experimentando. La depresión puede ser una enfermedad invisible, y es común que las personas que no la han experimentado no comprendan completamente sus efectos. Puede ser útil hablar con ellos, explicarles cómo te sientes y buscar su apoyo emocional.
Recuerda que no estás sola en esto, Toñi y que buscar ayuda es un paso valiente y esencial hacia tu bienestar. Por mi parte, estoy aquí para apoyarte en lo que necesites. ¡Cuídate mucho!
Hola yo estoy parecido pero parece que voy un poco mejor
Lo que te dijo Carlos es lo recomendable
Te diré la mierda de frase poco a poco pero solo nosotros sabemos el tormento que pasamos
Un abrazo
Un abrazo, Sergio.