Querida persona con trastorno bipolar:
Si has llegado hasta aquí, quizá ya me conoces un poco. Puede que seas suscriptor del blog, que hayas dejado algún comentario, que hayas leído alguna entrada o incluso que hayamos hablado personalmente por teléfono o por videollamada.
En cualquier caso, hay algo que probablemente nos une: la experiencia de vivir con el trastorno bipolar, ya sea en primera persona o muy cerca de alguien que lo padece.
Por eso quiero hacerte una pregunta sencilla y nada retórica:
¿Quieres mejorar tu vida?
Estoy cansado del trastorno bipolar
Cuando empecé este blog escribí una frase que sigo sintiendo muy mía:
«Estoy hasta el gorro del trastorno bipolar».
Y sospecho que muchas personas que conviven con esta enfermedad sienten algo parecido.
No hablo de rendirse ni de vivir instalado en la queja. Hablo del cansancio real que produce una enfermedad crónica, imprevisible y muchas veces mal comprendida. El cansancio de las depresiones, de las subidas, de las recaídas, de los tratamientos, de las explicaciones, de la culpa, del miedo y de tener que reconstruirse más de una vez.
Llevo más de treinta años conviviendo con esta enfermedad. He pasado por brotes, depresiones, hipomanías, tratamientos, pérdidas, aprendizajes y algunos golpes de realidad bastante contundentes.
Y cuanto más he vivido y más he hablado con otras personas en situaciones parecidas, más clara tengo una idea: nuestra vida podría mejorar si recibiéramos una atención más continua, más especializada y más adaptada a la realidad del trastorno bipolar.
No basta con apagar incendios
Muchas veces la atención que recibimos llega tarde o se queda corta.
Acudimos al psiquiatra cada cierto tiempo, ajustamos medicación, intentamos explicar en pocos minutos cómo estamos y volvemos a casa con la sensación de que falta algo.
Falta seguimiento. Falta prevención. Falta psicoeducación. Falta ayuda para detectar señales tempranas. Falta acompañamiento en los momentos intermedios, esos en los que todavía no hay una crisis abierta, pero algo empieza a torcerse.
El trastorno bipolar no aparece solo el día del brote ni el día de la depresión profunda. Está también en los cambios de sueño, en la aceleración, en la irritabilidad, en la impulsividad, en la apatía, en el miedo a recaer y en la dificultad para sostener una vida estable.
Por eso creo que necesitamos pensar modelos de ayuda más completos.
Una propuesta para escuchar mejor
Durante mucho tiempo he hablado y me he escrito con personas con trastorno bipolar, familiares, cuidadores, psiquiatras, psicólogos y otros profesionales.
De todas esas conversaciones nació una idea: explorar si tendría sentido un modelo de atención más integral, online, continuado y especializado, pensado específicamente para personas con trastorno bipolar y para quienes las acompañan.
Pero una propuesta así no puede construirse desde un despacho ni desde una ocurrencia personal.
Si queremos saber qué puede ayudar de verdad, hay que escuchar primero a quienes viven esta realidad cada día.
Por eso preparé una encuesta. No para vender una solución mágica, sino para recoger necesidades, dificultades, expectativas y límites reales.
Tu opinión importa
Si tienes trastorno bipolar, si eres familiar, pareja, amigo cercano o cuidador de una persona con este diagnóstico, tu opinión puede ayudar mucho.
La encuesta es anónima y se responde en pocos minutos.
Lo importante no es contestar “bien”, sino contestar con sinceridad: qué echas en falta, qué te ayudaría, qué no te convence, qué dificultades económicas o personales ves, qué tipo de apoyo tendría sentido y qué propuestas te parecerían inútiles.
Nadie conoce mejor esta realidad que quienes la viven.
Resultados de la encuesta
Con el tiempo, las respuestas recibidas han permitido sacar algunas conclusiones interesantes sobre las necesidades de las personas con trastorno bipolar y sobre la posible utilidad de una atención online más continuada.
Si quieres leer el análisis de esos resultados, puedes hacerlo aquí:
Leer los resultados de la encuesta
De bipolar a bipolar
Te agradezco mucho cualquier colaboración.
Este blog nació precisamente para eso: para hablar del trastorno bipolar desde dentro, sin adornarlo, sin convertirlo en una condena y sin olvidar que detrás de cada diagnóstico hay una persona concreta intentando vivir lo mejor posible.
Te mando un abrazo muy cariñoso, de bipolar a bipolar, pero sobre todo de persona a persona.
Porque antes de cualquier etiqueta, eso es lo que somos.



2 respuestas
Excelente e innovadora iniciativa. Felicidades.
Gracias, Eduardo.
Un abrazo.